Introyección como estrategia terapéutica por bloqueo

Recientemente comenzábamos con una guía especial dedicada de forma muy especial a las denominadas como estrategias terapéuticas por bloqueos, ideal y recomendada cuando el especialista debe tomar en cuenta tanto el ciclo de la experiencia como los bloqueos de cada fase que se producen durante este ciclo.

Como ya conocimos en un anterior post, existen diversos tipos de estrategias, entre las que nos encontramos con la desensibilización, la proyección, la introyección, la proflexión o la retroflexión, entre otros.

En esta ocasión le toca el turno a la introyección, sobre la que ya te hablamos hace algún tiempo y sobre la cual en esta ocasión profundizamos un poquitín más.

¿Qué es la introyección?

Básicamente, se trata de aquel material que has adoptado para tu sistema de comportamiento pero que no has asimilado de tal manera como para que se trasforme en una parte genuina de tu propio organismo.

Es decir, se trata del producto de habernos tragado aquellos mensajes negativos que aprendimos y recibimos de pequeño, y que sobretodo lastiman tanto la autoestima como el propio autoconcepto de la persona.

Tal y como te indicábamos en su momento, se trata de una situación en la que la persona tiende a anteponer las palabras “debo” o “tengo” a las frases más comunes que suele utilizar comúnmente.

¿Cómo se puede utilizar la introyección?

Entre las diferentes estrategias que tiene el psicoterapeuta a su disposición nos encontramos con tratar de ayudar a que el paciente aprenda poco a poco a sobreponer sus “debo” o “tengo” por –por ejemplo- palabras como “quiero” o “puedo”.

Ello nos ayudará, además, a descubrir si son sintónicos con su yo, y si no concuerdan con ello, nos encontraremos ante introyectos, para lo cual será de utilidad el uso de esta estrategia por bloqueos.

Un comentario en “Introyección como estrategia terapéutica por bloqueo

  1. El no tratar adecuadamente a nuestros niños cuando presentan un problema de aprendizaje puede generar apatía, desinterés o fobia ante situaciones escolares, así como una baja autoestima, inseguridad y depresión.

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