¿Qué son los introyectos?

Como conocíamos en una anterior nota en la que nos preguntábamos qué es la introyección, conocíamos que la introyección consiste en la función psíquica mediante la que la persona incorpora a su propia estructura tanto mental como emocional los diferentes elementos del ambiente familiar y del ambiente social en el que le tocó vivir.

Es decir, nos encontramos ante el material que cada persona ha adoptado para su propio sistema de comportamiento, pero que en definitiva no ha asimilado, de tal forma que éstos tienden a no transformarse en una parte genuina de nuestro propio organismo.

¿Y cómo los hemos adoptado? Fundamentalmente a base de una recepción forzada, convirtiéndose así en una pseudo-identificación.

Teniendo en cuenta lo indicado hasta estos momentos, no hay duda entonces que puede ser buena idea hacernos otra interesantísima pregunta. Y es que si ya conocemos qué es la introyección, ¿qué son los introyectos?.

¿Qué es un introyecto?

Los introyectos suelen ser generalmente inconscientes, y es muy habitual que éstos tiendan a entorpecer el desarrollo libre del individuo, aunque también nos encontramos ante introyectos positivos.

Consisten en verdades de otros que hacemos nuestras, y que de hecho tendemos a tomarnos como ciertas. Un buen ejemplo de introyectos son los “debería”, con los que la persona aprende a pensar y actuar de forma distinta a como en realidad siente y desea.

Generalmente los introyectos producen en la persona una sensación de vivir en la culpa, vergüenza e inadecuación. Lo que, en definitiva, se traduce en vivir con cierta inestabilidad.